Como Organismo tenemos la difícil tarea de consensuar decisiones entre municipios para resolver el problema de la disposición de residuos, y al mismo tiempo generar acciones duraderas para remediar nuestro ambiente.
Por eso firmamos un convenio con la empresa SACDE y ya sembramos 778 nuevos árboles.
Gestionar el predio significa hacer más eficientes los procesos de disposición de residuos y al mismo tiempo mirar hacia adelante para mejorar este lugar para las futuras generaciones. Por eso reforestar el predio es parte de los compromisos ambientales que ya comenzamos a hacer realidad.
Estamos orientados a transformar positivamente nuestro Valle y para eso cada paso que damos cuenta. En diciembre pasado logramos este acuerdo con una empresa para sembrar en distintas zonas: el ingreso, la cumbre del predio, caminos internos y el perímetro. En este último sector los árboles funcionarán como “cortina ambiental” para amortiguar el impacto de las tareas realizadas dentro del predio.
Esta forestación tuvo un valor económico de $4 millones, y un significado ambiental incalculable.
Entre las especies que plantamos hay: algarrobos blancos y algarrobos chilenos; chañares; cina-cina; manzanos del campo; mistoles; molles y talas.
La reforestación tiene importantes beneficios, como la incorporación de nuevos ejemplares a la flora local y en particular en este caso estamos generando una cortina verde para reducir el impacto del movimiento de los residuos que tratamos en el predio.
La restauración forestal es el camino a la recuperación y el bienestar de las comunidades. Y plantar árboles es una acción clave porque acelera los procesos de recuperación de la salud y productividad de los paisajes degradados y equilibra los beneficios ecológicos y sociales del uso del suelo.


