Continuamos acercando el Programa Involucrarnos a la comunidad de Punilla y las escuelas nos reciben con los brazos abiertos.
Hablar de compostaje con los niños y adolescentes nos permite llegar a más hogares con el Programa y multiplicar el alcance de esta propuesta.
Cada hogar que comienza a separar sus residuos es protagonista del cambio.

Alumnos de todas las edades; docentes; padres; referentes de ambiente municipales; el titular de Economía Circular Punilla, Matías Fabro; la Universidad Popular de Tanti; la Cooperativa Tukuy; y ODER estamos realizando una siembra profunda a lo largo de Punilla.
Las visitas y actividades en ferias de ciencias escolares y convocatorias especialmente preparadas para hablar del Programa Involucrarnos, muestran el compromiso activo de los municipios para transformar la gestión de residuos desde el origen.
Las escuelas CENMA de La Falda; Jardín de infantes Nicolás Avellaneda; Escuela el Molino; escuelas de Tanti y el IPEM 393 de Santa María, son algunas de las que ya abrieron sus puertas para estas acciones de concientización y aprendizajes compartidos.
Nos queda mucho camino por recorrer, lo importante es seguir andando y afianzar día a día el contacto con los vecinos del valle para que más hogares se sumen al cambio.

LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO
Desde ODER impulsamos el Involucrarnos, sin embargo los protagonistas son los distintos municipios y actores sociales de cada localidad, y esa unión hace posible el crecimiento del Programa.
La Universidad Popular de Tanti; el Congreso de Economía Circular en Villa Giardino y otras localidades del norte; las escuelas; la Cooperativa Tukuy; las áreas de ambiente municipales y el ODER trabajamos mancomunadamente en estas acciones para que el mensaje sea más contundente.
Todos estamos comprometidos con el cuidado del ambiente y empujamos en la misma dirección: queremos un Valle más sustentable, y para eso es necesario el aporte de todos.
“Educación ambiental”, “escuelas verdes”, “menos basura más suelo vivo”, son algunas de las expresiones que se escuchan en estas charlas, todas ellas son signos de la identidad que se construye en cada localidad alrededor del cuidado de nuestro paisaje, nuestros ríos, suelos, fauna y sierras.

Agradecemos a las escuelas por abrir sus puertas y felicitamos a todos los participantes que le ponen corazón a esta iniciativa.
Porque el trabajo en conjunto es un gran desafío: impulsar objetivos comunes, buscar consensos y sumar esfuerzos.
Y todo eso tiene sus frutos cuando una comunidad educativa reúne a padres y alumnos, cuando los adolescentes se interesan activamente, y cuando tomamos conciencia de que estamos cambiando positivamente nuestras ciudades.


